Archivo para 16/03/10

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La mal llamada postmodernidad ( o las contradanzas de lo moderno), Carlos Thiebaut

Este texto lo he afrontado intentando realizar un resumen donde condenso las ideas principales que bajo mi punto de vista intenta transmitir el texto, al final de dicho resumen expongo mi opinión acerca de éste.

Introducción.

Desde finales de los setenta se crea y define el término de posmodernidad para defender la búsqueda de la novedad contra el modernismo. Este término englobaba significados diferentes, teorías,  temáticas y críticas, por lo que a finales de los 90 acabará cayendo en desuso al convertirse en algo demasiado confuso o ambiguo.

Al introducir esa conciencia crítica desaparece la autoconciencia del programa moderno, su diversidad y su canon mantiene una marcha lineal para poder ser comprendida por todos los públicos. La modernidad fue modificándose desde sus comienzos debido a su conciencia reflexiva y a las diferentes opiniones que fueron surgiendo de ésta. A partir de la conciencia de los límites del proyecto moderno habría que debatir, si era necesario revisar el canon, los ideales no conseguidos, las estrategias normativas, ….

La desvanecida complejidad de las racionalidades modernas

El primer impacto para los teóricos de la posmodernidad se debió al lugar de la cultura en la sociedad postindustrial. En dichas sociedades estaban desapareciendo los procesos de diferenciación epistemológicos y valorativos que habían constituido la racionalización moderna. Dicho proceso de diferenciación se había incrementado en la modernidad dando a entender ésta como un proceso complejo, ya que el conocimiento, la justicia, la estética y la individualidad habían tomado caminos distintos (prácticas e instituciones).

Las diferentes explicaciones creadas para explicar cómo esa diversidad se unía a la sociedad se fueron consolidando a lo largo del siglo. Éstas sirvieron para explicar cómo se configuraron socialmente el sentido estético y/o moral.

El programa moderno entiende la existencia de una relación de equilibrio entre la lógica y  las prácticas culturales, normativas y cognitivas autónomas o esa relación era debida al modelo social. La autonomía entre las diferentes lógicas permite que entre éstas exista una rivalización por la definición de la dimensión sentido. Esto ha permitido que el arte sea independiente en la práctica y en su lenguaje y que reclame la conciencia crítica que define una forma del tiempo histórico o sus límites.

Las propuestas postmodernas han propuesto una estatización de la dimensión sentido, permitiendo a la dimensión estética situarse por encima de las otras lógicas de la racionalidad moral, ya que pretende que se conciba la vida como una obra de arte. Éstas además en algunas ocasiones incrementarán los rasgos individualistas y estéticos, ya que una vez caigan los grandes relatos y se eliminen las reglas de interpretación, cada individuo tendrá que elaborar su propio sentido, y en otras se centrarán en las consideraciones sociológicas y en la desaparición del individuo como ser reflexivo sobre el sentido ético y/o moral, acentuando las modificaciones sociales, tecnológicas e informáticas.

La superioridad del lenguaje adquirida en la postmodernidad, permite nuevas formas de conocimiento más subjetivas y menos controladas por las autoimágenes de la modernidad.

Los análisis postmodernos de la cultura acentuaron los rasgos de los sistemas sociales, configuraron nuevas identidades culturales y una nueva conciencia de las diferencias de todo orden, tendente  la adquisición de reflexivilidad y conciencia social en cuanto a las desigualdades de orden público, moral y económico junto a las que ocurren diferencias sociales.

Con el romanticismo contra la ilustración: la pluralización de los lenguajes

El siglo XX colocó nuevamente en primer plano la conciencia del lenguaje, ésta estaba basada en dos elementos: la subjetividad creadora y la importancia del papel del lenguaje y de los elementos contextuales que este comporta. Junto con éste cambio, se planteó que la crítica de la razón y del conocimiento sólo podía realizarse desde un análisis del lenguaje y en su medio. Se pasó del universalismo al contextualismo, pluralismo y a las diversidad de formas materiales de la expresión, matizando las categorías morales, políticas y estéticas universalistas.

A mediados del siglo XX se generan críticas debidas a la desconfianza ante las construcciones racionales en la política y la moral, en favor de las políticas puntuales, volviendo a la materialidad diversa y plural de los mundos y estilos de vida. Dicha pluralidad y materialidad se altera, pues acentúa el contexto local de las prácticas de sentido y fuerza poniendo la atención en el resultado. De esta forma los textos, las obras artísticas y los contextos lingüísticos de comunicación son el punto focal de la atención crítica. Que los contextos normativos sean plurales no significa que  puedan darse en cualquier contexto.

La metodología del aprendizaje de los lenguajes no necesita conducir a propuesta relativistas que terminarán por eliminar el interés en las diferencias. Este interés ha determinado las políticas culturales de finales de siglo. Los límites del canon posmoderno se ha complementado con perspectivas culturales.

Los nuevos acentos sobre el lenguaje producen en términos artísticos un acento sobre la obra, dejando en segundo plano el análisis del proceso de creación. Ante versiones en las que lo importante es la intencionalidad del autor, aparecen otras que entienden el significado como lo acontecido en la materialidad del producto, el resultado de la obra.

Contra el romanticismo: el desvanecimiento del sujeto.

El tercer problema expuesto sobre el canon moderno se refiere al desvanecimiento del sujeto.  La desaparición del sujeto de conocimiento cartesiano no lleva a la desaparición de los individuos ni de los sujetos, sino deja paso a un conjunto de disposiciones morales y estéticas básicas  de las sociedades contemporáneas. Con esta desaparición se le otorga en el plano estético el impulso crítico que en otro tiempo poseían los discursos estéticos y políticos  de la modernidad.

Pensar en una obra sin el sujeto creador es anular que la intencionalidad del producto diga algo de ella; es negar que el significado de las obras pueda determinar en un sistema comunicativo en el alguien dice algo por medio de su obra.

De la mano de ese desvanecimiento del sujeto acontece también el desvanecimiento de la historia, ya que esta era considerada como el proceso de desarrollo de relaciones centradas en la noción de sujeto.

Contra el canon moderno: el colapso de la historia
El cuarto problema se refiere a la noción de historia que bajo la idea de progreso caracteriza sectores centrales del canon moderno. El desvanecimiento de la idea de programa provoca la imposibilidad de pensar mediante una concepción del tiempo histórico como progreso, como secuencia o como proceso de aprendizaje. El rechazo de la idea de historia marcará la originalidad de cada momento temporal.

La definición de presente no puede tener ningún proyecto  que sea susceptible de  de interpretación en clave mayor, tampoco el futuro existe en forma de proyecto.
La abolición de la temporalidad histórica influirá en la definición del presente, ya que al eliminar la historia se eliminaría la conciencia temporal y con ello el gesto de crítica al pasado.

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En mi opinión, y supongo que coincidiré con gran parte de mis compañeros, el lenguaje debe permitir expresar las ideas permitiendo que puedan ser comprendidas de forma clara, y en este texto, más que una ayuda para la comprensión ha sido una barrera que superar, ya que debido a la necesidad de búsqueda de definiciones se acaba perdiendo el sentido de lo expuesto.

Creo que las ideas principales están más o menos claras, pero los ejemplos que expone interfieren en la comprensión de éstas,  provocando que más que una ayuda estos ejemplos sean un hándicap

Por otra parte este texto me ha permitido comprobar que a pesar de las diferencias existen grandes similitudes entre los movimientos modernos y postmodernos: las tendencias críticas, la innovación… Lo que me ha hecho plantearme la existencia de la postmodernidad, ya que como dice el texto la modernidad “La modernidad fue modificándose desde sus comienzos debido a su conciencia reflexiva y a las diferentes opiniones que fueron surgiendo de ésta”, por lo que bajo mi puto de vista lo que caracteriza a la postmodernidad son la aparición tecnológica, y esta podría haber hecho que diversos puntos de la modernidad se modificaran para adaptarse a la situación.

Por último  pienso que habría sido más beneficioso para los alumnos la selección de un texto más comprensible, ya que en ese caso habría sido mucho más productivo, esto no lo digo por el tiempo dedicado, sino por la posibilidad de la comprensión de conceptos, ya que no podemos ver el texto como un reto de comprensión que daría sus frutos posteriores, sino como un desafío de concentración y búsqueda del hilo argumental.